México llega a 2026 con una conversación industrial marcada por infraestructura, inversión mixta y necesidad de crecimiento. Después de años de presión sobre energía, agua, logística y suelo industrial, el país busca convertir proyectos estratégicos en plataformas para atraer inversión, fortalecer regiones y responder al nearshoring. En este contexto, la infraestructura no debe entenderse solo como obra pública, sino como condición para producir. El Gobierno mexicano presentó